EL PROBLEMA: El EGR (Exhaust Gas Recirculation) del 2.0 TDI EA288 ha sido el dolor de cabeza más común de esta generación. El sistema recircula gases de escape hacia la admisión para reducir emisiones de NOx, pero en uso urbano acumula carbonilla que termina atascando la válvula EGR y la mariposa de admisión.
GENERACIONES AFECTADAS: Las primeras series del EA288 (2012-2016) son las más afectadas. Los códigos CLCA, CRBC y primeros DFCA tienen mayor incidencia de fallos EGR.
LA SOLUCIÓN DE VW: A partir de 2017 VW introdujo una nueva geometría en el enfriador EGR y un recubrimiento especial en la válvula que reduce la acumulación de depósitos. Las unidades con código DNAA (Golf VIII, desde 2020) incorporan además un sistema de limpieza activa del EGR.
PREVENCIÓN: La mejor prevención es combinar uso urbano con trayectos de carretera regulares. Una vez al mes mínimo, conduce 30 minutos a rpm medias-altas en carretera para que el EGR alcance temperatura de autolimpieza.
